En sus producciones convergen distintos intereses: lo utilitario, lo urbano, el material de “desecho”, el reciclaje, el cuidado por el medio ambiente y lo social. Podría llamar a sus producciones diseños contextuados, porque es a partir del contexto de donde surgen los materiales y su conceptualización.
De sus muchos proyectos he seleccionado cinco, los cuales pueden pensarse bajo la frase: “la acumulación de lo cotidiano”; ya que toman elementos y materiales cotidianos, y a partir de su repetición generan objetos utilitarios: mobiliario de interior.
Dichos proyectos son: Favela (1991), Blow up(1993), Banquete(2002), Sushi (2002/04) y Multidão(2002). Es interesante como a partir del nombre del proyecto (concepto) se piensan formas, materiales y procedimientos de construcción.
Por ejemplo, el proyecto Favela son sillas hechas a partir de trozos de maderas que fueron recogidos de la calle. Dicha materialización remite a la manera de construirse las casas en las favelas. También es una manera de reciclaje y de poner a la vista una situación social que se vive en su país.

Blow up se construye a partir de las antenas de televisión, se rescata su forma y su materialidad. Varillas de aluminio crean candeleros y portaobjetos, combinadas con placas de vidrio se construyen mesas.


En Banquete, lo que se acumulan son juguetes (peluches) formando sillones. Se rescata un objeto cotidiano infantil para convertirlo en diseño.


A partir de desechos industriales se crea Sushi, el nombre remite a la confección de dicha comida (rollitos).

En Multidão (multitud en castellano) se alude a la inmigración interna que hay en Brasil. Multitud de muñecos en alusión al desplazamiento de las personas.
